Tot recordant Bartomeu...

domingo, julio 18, 2004

Notícia d'Itàlia

La Imma ha rebut un e-mail del Club 2 CV d'Itàlia, informant-la que del 30 de juliol al 1 d'agost hi ha una trobada de 2 CV a Vinadio, lloc on el nostre enyorat amic traspasà ara fa un any. El text diu: "...nuestro club a comprado una nueva ambulancia Citroën Jumper qui serà donada a la Cruz Roja de Vinadio a recuerdo de la manifestacion en memoria del Senor Bartomeo." Ens alegra de saber que els amics italians d'en Bartomeu el recorden d'una tal manera.

:: posted by Vicente 12:56 AM

jueves, junio 10, 2004

Article pòstum de la Carmen, amiga de la Imma Gimeno, que va morir el passat 30 de maig

Mi historia, una de tantas de los enfermos de leucemia, tiene de particular que se ha salido de los esquemas habituales, es más larga, más lenta, quizás más incierta... Diagnosticada en Mayo del 2002 de LMA, ya sabeis que esta variedad presenta una evolución muy rápida y surge de la noche a la mañana, con sus síntomas de cansancio, hematomas espontáneos, algunas décimas...En mi caso seis días antes del ingreso estaba subiendo por la montaña, me ingresaron un jueves y el lunes aún fuí a trabajar. El primer golpe es oir el diagnóstico, que en mi caso yo ya había sospechado por mi profesión, pero que te lo digan sin lugar a dudas es una situación imposible de describir. En esos momentos no me desmoroné porque supongo que mi subconsciente, mi intuición , me hicieron actuar de tal modo que supe que lo que debía era dar una imagen de fortaleza por mí y por los míos. No hace falta narrar la emoción que nos envolvía los primeros días asimilando la situación, creyéndotela porque al principio( luego también) parece increíble.Mis hijos, mi marido y yo lloramos juntos y por separado, pero nuestra actitud fue poner nuestras energías positivas en funcionamiento, nuestro optimismo por delante de la dura enfermedad que nos había tocado, es mejor luchar contra ella que dejarse vencer por la tristeza, teníamos que aceptar la situación y afrontarla, dejar a un lado la autocompasión. En estos primeros momentos también supuso un gran apoyo para mí las muestras de cariño y visitas de mis compañeros de trabajo, de mis alumnos, de mis amigos y amigas más queridos. El primer tropezón tuvo lugar en el primer ciclo de quimio, fuí resistente a ella y lo que habitualmente cuesta un mes, en mi caso supuso 5 meses de ingreso y varias tandas de quimio, por fin una experimental consiguió que mi médula quedara libre de células cancerígenas. En esos 5 meses ” inolvidables”, tuve la impresión de que no iba a poder salir del hospital, miraba a través de las rejas de la ventana a la gente sana que iba en bici, andaba, cogía un autobús, me preguntaba si yo podría volver a esa “normalidad”. Me dieron el regalo de poder estar en casa 4 fines de semana, que contribuyeron a que me oxigenara, a que viera el cielo sin rejas, a que estuviera en la intimidad con los míos, con mis cosas. Visto ahora en la distancia en estos momentos no sé si sería capaz de llevar así un ingreso tan largo. ¿Qué me sirvió para mantenerme , para no hundirme?, el amor de mi familia y amigos cercanos;; mis libros y mi música; los cuidados profesionales y la atención de todo el personal de la 5ª- 3ª, recibir cálidez es como un bálsamo para tus miedos , inquietudes, desasosiegos. En los otros dos ciclos de quimio me comporté ya como una “paciente normal” con ingresos que duraron un mes en cada caso. Cumplidos los tres ciclos mi perspectiva era el autotrasplante, pero para obtener mis células madre las tuvieron que extraer en quirófano porque no tuve bastantes para hacerlo por aféresis, tiene algunos inconvenientes: la recuperación post-trasplante es más lenta , además de no poder agacharte, ni sentarte mucho rato, dormir cambiando frecuentemente de lado y ponerte en posiciones un tanto extrañas durante unos 10 días después de haber pasado por el quirófano. El 7 de abril de 2003 ingresé con la confianza en que los autotrasplantes en general presentan menos complicaciones que los alogénicos, pero!!!fue un poco al revés, el 17 de abril al recibir mis células respondí con un ataque asmático, pocos días después comencé con una fiebre que duraría un mes, ocasionada por una horrible bacteria, rarita y muy resistente a la mayoría de antibióti cos, que se ocupó de infectar el catéter. En su lugar me colocaron un drum, la bacteria no perdió el tiempo y fue con rapidez a infectar también los tres pinchazos que me dieron para ponérmelo (dada la dificultad de mis venas), los brazos se me inflamaron, enrojecieron y sobre todo me dolieron, la bacteria prosiguió su expansión y estuve seriamente amenazada por ella.
Para poder vencerla además de los tratamientos correspondientes, (dada mi neutropenia tan prolongada) tuvieron que transfundirme unos glóbulos blancos especialistas (granulocitos) en combatir a los microbios que nos invaden. Se obtienen de donantes que proporciona el paciente, durante tres semanas desfilaron por el banco de sangre además de mi marido y mis hijos nuestros amigos más queridos que contribuyeron a librarme del peligro que me amenazó, cada día que recibía la bolsa con las células sentía una gran emoción al pensar que eran parte de algún ser querido y que pasaban a ser parte mía. La recuperación medular era muy lenta , hasta unos 50 días después del trasplante mis defensas no comenzaron a subir de una manera seria, antes había una pequeña subida, otro día bajaban....
Cuando ya llevaba unos días sin fiebre, y los brazos habían mejorado mucho vuelve a darse un retroceso, unos días más con fiebre, la bacteria volvió al ataque, más atenuada y además un TAC para controlar mis pulmones descubre una nueva infección causada por un hongo...
Todo esto suma unos 70 días, salgo del hospital el 18 de junio.
Como en otras ocasiones vuelvo a reflexionar sobre que me ayudó a mantenerme, a tener fuezas para seguir luchando en esas críticas situaciones, sé que es porque tuve y tengo todo esto:
- Mis aliados y compañeros de mi largo aislamiento, cada uno con su toque especial, mi marido con su amor y optimismo siempre presentes, la dulzura y alegría de mis hijos. - Mis médicos en los que además de su competencia destaca una gran calidad humana, me animaron arráncandome sonrisas, exponiendo con claridad las dificultades por las que atravesaba y mis posibilidades de vencerlas, estimulándome para que no abandonara la lucha, sintiéndome de alguna manera estimada por ellos. - La confianza de que además de los médicos que “ves”, en la “trastienda” están los que no ves o solo ves de cuando en cuando por nuestra habitación, que vigilan y se preocupan de que salgas adelante. - Los cuidados y apoyo de mis enfermeras y enfermeros, auxiliares, personal de limpieza, de los que trabajan y luchan por mantener en pie ASLEUVAL que seguían mi proceso y me animaban. - Mis enormes deseos de vivir, porque deseo hacer muchas cosas y porque quiero estar con mis seres queridos.
Por supuesto es una historia inacabada, volví a ingresar de nuevo del 23 de junio al 4 de julio por una fiebre indeterminada, retornar de nuevo al hospital después de tan solo 5 dias de estar en casa es difícil de aceptar... En julio estuve amenazada por un nuevo ingreso porque mi bacteria volvía a intentarlo de nuevo, con el antibiótico oral conseguimos paralizarla, sigo amenazada por el hongo... Pero aquí estoy, con mis sobresaltos, con mi lentitud, con mis rarezas clínicas. Con mis frecuentes visitas al hospital de día que es a modo de una segunda casa, con su personal tan entrañable. Viviendo el día a día, tratando de disfrutarlo como un regalo, con fragilidad, con incertidumbre, pero con fuerza.

:: posted by Vicente 5:38 PM

martes, junio 08, 2004

El PSOE, la República y los republicanos españoles en Normandía


A partir del desembarco aliado en el Norte de África, otoño de 1942, la deserción de republicanos internados en los grupos de trabajo alimentó su presencia en todos los frentes, con la esperanza de contribuir a la derrota de Alemania y facilitar la vuelta de la República a España. Así, muchos de ellos participaron en las llamadas fuerzas francesas del Interior, bajo la obediencia del general De Gaulle, líder de la Francia Libre. A partir del desembarco aliado en el Norte de África, otoño de 1942, la deserción de republicanos internados en los grupos de trabajo alimentó su presencia en todos los frentes, con la esperanza de contribuir a la derrota de Alemania y facilitar la vuelta de la República a España. Así, muchos de ellos participaron en las llamadas fuerzas francesas del Interior, bajo la obediencia del general De Gaulle, líder de la Francia Libre.
Fueron miles los españoles que combatieron junto a los franceses en las campañas de Narvik (Noruega), en el Norte de África y en la división del general Leclerc, que desembarcó en Normandía y entró victoriosa en París con tanques bautizados con nombres tan expresivos como Guernica, Belchite, Ebro, Madrid…
Todos estos hombres, patriotas y defensores de la libertad, han sido olvidados en Normandía. Olvidados por las potencias vencedoras, pero olvidados también por el Gobierno español, de izquierdas, para más señas, curioso Gobierno del PSOE que, cuando gobierna la derecha, se apresura a montar homenajes varios a los milicianos supervivientes de nuestra Guerra Civil, pero que cuando gobierna ella se olvida del asunto. Cosas de España.
Sirvan estas humildes líneas como homenaje para tantos miles de españoles que dieron su vida por la libertad de todos, que entraron en París triunfantes y festivamente españoles, que se batieron en la resistencia francesa y fueron masacrados en los campos de exterminio nazi. Y lo fueron por ser precisamente españoles y republicanos, palabra ésta que, increíblemente, sigue maldita en España.
Jesús Cacho : 08/06/2004 jcacho@elconfidencial.com Fueron miles los españoles que combatieron junto a los franceses en las campañas de Narvik (Noruega), en el Norte de África y en la división del general Leclerc, que desembarcó en Normandía y entró victoriosa en París con tanques bautizados con nombres tan expresivos como Guernica, Belchite, Ebro, Madrid…
Todos estos hombres, patriotas y defensores de la libertad, han sido olvidados en Normandía. Olvidados por las potencias vencedoras, pero olvidados también por el Gobierno español, de izquierdas, para más señas, curioso Gobierno del PSOE que, cuando gobierna la derecha, se apresura a montar homenajes varios a los milicianos supervivientes de nuestra Guerra Civil, pero que cuando gobierna ella se olvida del asunto. Cosas de España.
Sirvan estas humildes líneas como homenaje para tantos miles de españoles que dieron su vida por la libertad de todos, que entraron en París triunfantes y festivamente españoles, que se batieron en la resistencia francesa y fueron masacrados en los campos de exterminio nazi. Y lo fueron por ser precisamente españoles y republicanos, palabra ésta que, increíblemente, sigue maldita en España.

Jesús Cacho : 08/06/2004 jcacho@elconfidencial.com

:: posted by Vicente 11:28 AM

lunes, junio 07, 2004

HUEVOS YA INCUBADOS

FIDEL CASTRO DÍAZ–BALART; HIJO DE FIDEL, LÍDER DEL PROGRAMA NUCLEAR CUBANO


Fragmento de la entrevista en La Contra, de la Vanguardia de 7 de junio de 2004

Pero en Cuba falta libertad individual.
–La libertad es el conocimiento de la necesidad. Es decir, hay que priorizar necesidades: primero, la subsistencia; segundo, la dignidad, la educación y la salud...
¿Y la libertad de movimiento, cuándo?
–Las barreras las pone Estados Unidos, que apenas concede visados: sólo a intelectuales, profesores, ingenieros... A los demás con una ley criminal (la ley de ajuste cubano) los espolea a jugarse la vida para llegar allí.
Pero oponerse a Fidel es ir a la cárcel...
–No: hay unas leyes, y se cumplen, como en España. Si quiere hablar de derechos humanos, podemos hablar de Guantánamo, de las cárceles de Iraq... ¡Ah, y el Gobierno de Estados Unidos ha intentado impedir que los científicos cubanos publiquemos en revistas científicas norteamericanas! ¿Acaso no es eso totalitarismo? ¡Hay mucho doble rasero!
–¿Cómo ve el futuro de Cuba?
–Soy optimista. Un 6,2% de nuestra población es universitaria (como en un país desarrollado). Hay un médico por cada 165 habitantes (y 15.000 médicos cubanos fuera de la isla), la mortalidad infantil es como la de Washington (seis por cada mil nacimientos), cada bebé tiene garantizadas sus 15 vacunas, diez de los productos de biotecnología de más uso se producen en Cuba...
Ya, pero si la mejor gente se les marcha...
–En Cuba no tendrán el poder adquisitivo que afuera, ¡pero no todo es el dinero!: crearemos parques científicos, centros de excelencia que motiven a nuestros investigadores....
Que sea para bien de todos los cubanos.
–Mire, el futuro no puede predecirse, pero sí diseñarse. Y lo diseñaremos los cubanos.

:: posted by Vicente 11:44 AM

sábado, junio 05, 2004

Espíritu valiente

De una epístola satírica de F. de Quevedo al Conde-duque de Olivares

No he de callar, por más que con el dedo,
ya tocando la boca, o ya la frente,
silencio avises o amenaces miedo.

¿No ha de haber un espíritu valiente?
¿Siempre dse ha de sentir lo que se dice?
¿Nunca se ha de decir lo que se siente?

Hoy sin miedo que libre escandalice
puede hablar el ingenio, asegurado
de que mayor poder le atemorice...

En otros siglos pudo ser pecado
severo estudio y la verdad desnuda,
y romper el silencio el bien hablado.

:: posted by Vicente 12:01 PM

GREGORIO MORÁN - 29/05/2004

En El Ejido, pueblo español ejemplar por demasiadas cosas, dos empresarios de esos hechos a sí mismos –podría asegurarlo– cuando se enteraron de que alguien había robado en su almacén quisieron dar un escarmiento a los emigrantes, se armaron de bates de béisbol y engancharon a tres en concreto, con mala fama al parecer, y los dejaron como para que no pudieran usar las manos en otra cosa que abanicarse. A poco más que se pasan con el escarmiento y se les van los moritos al más allá donde aseguran que abundan los creyentes, tanto fue así que el asunto llegó a los tribunales y les cayó a los empresarios modélicos unos cuantos años, y dado que la justicia es ciega pero no tonta y como recurrieran –porque otra cosa no habrá en El Ejido pero letrados convincentes proliferan como las verduritas– el Supremo les confirmó en quince años –lo que va de sumar al delito de lesiones el de detención ilegal, es decir, secuestro–. Vamos, que don Francisco Palenzuela Nieto y don Antonio Fernández Delgado, industriales de la cosa, fueron condenados por secuestro y apaleamiento de Hisham Brahimi, Garami Bu Baker y Mustafa Bando, temporeros.
Hasta aquí todo normal, es un decir, pero entonces apareció el pueblo soberano y se empezaron a recoger firmas. No porque juzgaran excesivas las penas sino porque no había lugar a condena. Libertad inmediata para sus paisanos. Y hete aquí que de los 60.000 ciudadanos y ciudadanas censados en el pueblo, 50.000, que se dice pronto, han firmado un documento exigiendo el indulto, y no sólo eso, sino pidiendo que la corporación municipal, como tal, se sume a la exigencia de impunidad para los blancos. La iniciativa partió, aseguran, del Partido Popular, con mayoría absolutísima en la sociedad y en todo lo que da la vista, que es mucho en territorio tan peculiar como El Ejido, pero no se ha podido sustraer el Partido Socialista, que ha acabado sumándose al clamor popular.
¿Y qué hacemos? Es sábado, usted apura el cruasán y lee esto y cabecea meditabundo sobre los males del racismo, los chorizos de menor cuantía, lo dura que es la vida, la emigración islámica cada día más orgullosa, y nosotros solos, cada vez más solos. Pero sigue con el cruasán y consciente de que la revolución francesa, que se pasó en muchas cosas siete pueblos, todo hay que decirlo, consiguió al menos que todos fuéramos iguales y que el lema “Libertad, igualdad y fraternidad” fuera una adquisición de la humanidad y que la justicia sobre el papel sea igual para todos. Y termina el cruasán y pasa la página. Pero queda en el aire una pregunta: ¿de estar usted censado en El Ejido, hubiera firmado la petición de indulto? ¿O hubiera dicho que no a su vecino y a su vecina, y al comerciante de la esquina y a su concejal favorito? Para terminar el cruasán con tranquilidad de espíritu también puede optar por la argucia intelectual. Nada como un intelectual para afrontar problemas sin despeinarse. Dígase: “No conozco todos los datos”. O “es un tema delicado que exigiría un mayor conocimiento”. Y entonces, ya sosegado, puede usted pensar que lo de El Ejido acabará como el rosario de la aurora y que un día debería alguien explicarle con detalle lo que allá sucede.
“Un informe elaborado por los Mossos d'Esquadra para la fiscalía de Barcelona ha revelado que la Conselleria d'Agricultura de la Generalitat ocultó un brote de peste porcina clásica descubierto en la comarca de Osona. El juzgado de Instrucción número 4 de Vic ha admitido la denuncia del ministerio público contra el jefe de la sección territorial de sanidad y ganadería de Barcelona, Josep Gou, que figura imputado por presunta prevaricación. Según fuentes judiciales, podrían estar implicados más cargos del anterior gobierno catalán. La Generalitat había situado el inicio de la epidemia en diciembre del 2001, pero un mes antes se había registrado un primer brote en la granja Sant Martí, en Calldetenes, que tenía mil cerdos. Josep Gou y sus veterinarios obligaron a sacrificarlos, pero dijeron al ganadero que sólo se había detectado ‘un poco’ de peste porcina. Sólo se sometió a pruebas a cuatro cerdos, en lugar de los 50 que establece la ley, y no se hizo la segunda tanda de análisis, también preceptiva. Gou aseguró a los ganaderos de la comarca de Osona que no había peste porcina, pero les pidió ‘cuidado al mover a los cerdos’. La epidemia obligó a sacrificar 20.000 animales.” Seguro que esto apareció en la prensa de aquí y yo no me enteré, porque hube de leerlo en un periódico de Bilbao hace unas semanas.
No acabo de entender muy bien qué es lo que estamos haciendo. Si la información es un soporte publicitario, o al revés. De cualquier manera, uno siente cierta angustia ante las víctimas y las familias de las víctimas. Porque da la particularidad de que en general las víctimas somos nosotros. Anteayer fue desarticulada en Lleida y Barcelona una red dedicada al engorde ilegal de ganado y fueron detenidas ocho personas, de las que sólo se dan dos nombres, Andreu C. G. (sic) y su hijo Ramon C. T. (sic). Esta gente son envenenadores profesionales –esto lo digo yo, como ciudadano indignado– y nuestro deber sería conocerlos para evitar que los ganaderos que se dedican a su trabajo tuvieran que asumir el desprestigio de estos canallas. ¿Cómo vamos a pedir a la gente que denuncie las injusticias si nosotros somos incapaces de hacerlo? Dos delincuentes habituales han asesinado a un policía en la mayor de las impunidades –unas dependencias de los juzgados– y reproducimos su foto con siglas, para no afectar a sus amigos, supongo, o que se querellen “por calumnias” sus familiares. Es alucinante. Hay un puñado de impresentables muy ricos y muy irresponsables que se saltan todos los códigos de la circulación a más de doscientos kilómetros por hora, y no hay nadie, nadie que ose dar sus nombres y las multas si es que se las han puesto, cosa que dudo; incluso hay quien les rio las gracias porque eran guapos, ricos y famosos. Un bailarín gitano haciendo honor a su nombre –Farruquito– atropella a un tipo en un paso de cebra, lo mata, no tiene carnet de conducir..., en fin, todo eso que le podría pasar a cualquiera en un mal día golfo. Pero lo que le convierte en un hijo de puta es que no sólo no lo auxilia, sino que se esconde hasta que dan con él, y entonces se inventa un culpable en la figura de su hermano menor de edad y echa la responsabilidad sobre terceros que le aconsejaron mal. Y a este lumpen impresentable, que en este caso me es indiferente que baile con los pies o con el culo, vamos nosotros y le pedimos permiso para preguntarle por el crimen, por si se enfada el muchacho, que es farruco, o su agente, que nos ha vendido la moto para que sirva en su defensa y que entendamos su desgracia. ¡Pero qué desgracia, cabrón! La única desgracia es que ganaste lo suficiente para comprarte un BMW, que no quisiste ni gastar en una academia que te enseñara a conducir y mataste a un inocente; hasta ahí lo indigno. Pero lo que ya no tiene perdón es además no socorrerle.
Cuando leo que a alguien le han atracado, agredido o violado en un lugar público y nadie ha hecho nada por impedirlo, lo que me sume en la perplejidad son las cartas de los lectores señalando que de tantos espectadores nadie reaccionó. ¿Y qué haría usted? ¿Se enfrentaría a los delincuentes heroicamente frente a una ciudadanía pasiva? No digamos tonterías. No pidamos a la gente actos heroicos, pidámosles solamente que sepan decir que no. Que se nieguen a aceptarlo todo como inevitable, que rechacen los argumentos que justifican el crimen. Si somos incapaces de ponerle nombre a un delincuente o un asesino porque nos amparamos en el libro de estilo, o el jefe de sección o el abogado de la parte contratante, cómo carajo vamos a pedirle a la gente que diga que no. Cuando alguien le espete en la jeta: “Yo me limito a hacer mi trabajo”, le puedo asegurar que está mintiendo, porque a la única cosa que “se limita” es a aceptar lo que le piden los que mandan. ¿Usted diría que no si viviera en El Ejido y le fueran a pedir la firma? ¿Está seguro? ¿O se inventaría un viaje para no afrontar la situación y la conciencia? Porque la conciencia, cada vez estoy más convencido, se reduce a un tema estrictamente literario.
Me impresionó una pequeña noticia de anteayer. Hajimu Asada, a sus 67 años, dueño de una granja de pollos cercana a Kioto, en Japón, se colgó de un árbol cuando supo que las autoridades niponas estudiaban presentar cargos contra él por haber facilitado la propagación de un brote de gripe aviar. Había distribuido carne y huevos de sus granjas por varias provincias japonesas. No digo yo que hubiera que apelar al suicidio frente al crimen, pero de eso a la impunidad y el silencio, sobre todo al silencio de las víctimas, hay un trecho. Por eso nunca me han gustado, lo admito, las películas de vaqueros, porque la gente mira y espera siempre la aparición del salvador, sea un vaquero veterano o la caballería del criminal Custer, y porque los indios son unos estúpidos que cabalgan en redondel para que les disparen los hombres blancos y alguna dama arrebatada. El sueño de nuestro futuro está claro que no es ni una sociedad sin clases, porque no nos libraremos de las diferencias, ni una libertad ilimitada, porque parece una contradicción en los términos. El sueño del futuro es una sociedad donde no se necesiten ni los héroes justicieros ni las hipotecas de por vida. ¡Con qué poco nos conformamos los que íbamos a cambiar el mundo!

:: posted by Vicente 9:35 AM

viernes, junio 04, 2004

60 ANIVERSARIO DEL DESEMBARCO ALIADO EN LAS PLAYAS DE NORMANDÍA

Jesús Cacho 07/06/2004

A PROPÓSITO DE ESPAÑA, EN LA CELEBRACIÓN DEL 60 ANIVERSARIO DEL DESEMBARCO ALIADO EN LAS PLAYAS DE NORMANDÍA
Contemplando ayer con emoción (en BBC, CNN y así; las tv españolas estaban con los dibujos animados) las ceremonias conmemorativas del 60 aniversario del desembarco aliado en las playas de Normandía, el famoso Día-D, un amigo me relataba la peripecia de su padre, en el exilio voluntario de Estoril, cuando en el año 42 tuvo que realizar un viaje a Madrid. Convocado por sus amigos de colegio para cenar, la conversación derivó enseguida hacia el tema omnipresente, la guerra.
-Oye, oye, pero ¿vosotros oís la BBC? ¿Y os habéis enterado de la existencia de campos de exterminio en Alemania...?
Los amigos españoles protestaron muy alterados porque, en su opinión, campos de concentración había, sí, pero estaban todos en la Gran Bretaña. El padre de mi amigo reaccionó indignado levantándose de la mesa y abandonando la Gran Peña. Al día siguiente, tomó el Lusitania Express y regresó a Estoril.
Si la derecha franquista negó los campos de concentración de la Alemania nazi, la izquierda marxista negó la evidencia de los campos de exterminio del camarada Stalin en la URSS hasta que la evidencia se impuso. Solzhenitsyn era un revisionista vendido al capitalismo yanqui. Eso fue lo que se nos dijo.
Ayer, cerca de 20 líderes mundiales se reunieron en Normandía para celebrar el día D y renovar el compromiso por la libertad de los pueblos frente a toda clase de tiranías. Allí no estaba España, país neutral en las dos últimas grandes guerras. No haber participado en la segunda salvó las vidas de miles de españoles, pero nos condenó a 40 años de ostracismo y a las miserias morales de una dictadura, retrasando el desarrollo y, quizá lo que es más grave, inoculando un virus que todavía hoy aflora en los comportamientos colectivos de los españoles: la evidencia de una democracia a medio cocinar, llena de tabúes, y esa incierta vocación aislacionista, de país que, instalado en la posición fetal de quien da la espalda al perro mundo, pretende ver los toros de la escena internacional desde la barrera, sin querer afrontar los riesgos que conlleva defender posiciones de libertad aquí y allá.
Muchos años después, en las playas de Normandía, ayer mismo en Coleville-sur-Mer, en Arromanches, en el cementerio de Bayeux y en tantos otros lugares, el presidente Chirac aseguró solemnemente que “America is our eternal ally”, mientras George W. Bush afirmaba que “France was America’s first friend in the world”. Ambos personajes están a punto de alcanzar el acuerdo definitivo sobre el futuro de un Iraq de donde ha salido España por la puerta de atrás.
Hace 60 años, en las playas de Normandía, nació una nueva legitimidad conquistada con sangre: el derecho de los pueblos a ser liberados del despotismo. Como ha escrito Glucksmann, “el desembarco de Normandía es el fundamento de las recientes intervenciones en Kosovo, Afganistán e Iraq, incluso sin el patrocinio del Consejo de Seguridad”.
Aznar intentó relanzar el papel de España y posicionarla junto a las grandes potencias, pero lo explicó tan mal, lo hizo tan mal, con tanta soberbia, tan de espaldas a la mayoría, que al PSOE le ha resultado muy fácil descalificar su política y sustituirla por las viejas propuestas progres basadas en la subordinación a los grandes de la UE y la animadversión radical a los Estados Unidos de América, esa gran democracia a la que denigran en público y elogian en privado.
Ausente el Gobierno de los actos conmemorativos de Normandía, España profundiza su aislamiento, reduce su presencia internacional, minimiza su papel en el concierto de los grandes, afianza su vocación de país periférico, de segunda fila. Los españoles no quieren aventuras que impliquen sacrificios. Los españoles son pacifistas. España es una gran ONG.
La nueva mayoría socialista le ha propuesto al pueblo español volver al lugar que nunca abandonó, la vieja Europa, léase Francia, y esa misma vieja y poderosa Francia la ha recibido con gusto, al tiempo que le ha recordado su papel: bienvenido al club, pero póngase en su sitio, ocupe el lugar que le corresponde, la cola de Europa.
Casi simultáneamente, Estados Unidos ha decidido conceder a Marruecos el estatus de `aliado militar preferente´, lo que, entre otras cosas, implica la venta de armamento al país vecino, algo que, hasta ahora, le estaba vedado, y Moratinos, qué maravilla de talante, dice que le parece estupendo, que genial, que muy bien... Desde la perspectiva de los intereses de España, a veces dan ganas de mandar parar este país, porque uno quiere apearse incluso en marcha.

:: posted by Vicente 11:26 AM